Deja la mefedrona y recupera el control
Tratamiento profesional y confidencial para dejar la mefedrona en Madrid. Un equipo de psicólogos y psiquiatras te acompaña, a tu ritmo y sin prejuicios.
Primera valoración en un entorno seguro y respetuoso. Sesiones individuales.

Dar el primer paso es lo más difícil. La adicción no define quién eres, y pedir ayuda no es un fracaso: es el comienzo de la recuperación.
Y si estás preocupado por alguien a quien quieres, también estamos aquí para ti.
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Dejar la mefedrona, paso a paso
Un plan personalizado, con tratamientos que cuentan con respaldo científico (modelo unificado transdiagnóstico, psicoterapia individual, entrevista motivacional, prevención de recaídas) y acompañamiento profesional en cada fase. Dentro del Plan de Tratamiento Individualizado (PTI) atendemos también la ansiedad, el insomnio o el ánimo bajo que suelen aparecer, y trabajamos contigo para manejar el craving y las situaciones de riesgo. Todo de forma individualizada, en un entorno seguro y de respeto.
Primera llamada confidencial
Nos cuentas tu situación. Solo escuchar y orientarte.
Valoración con el equipo médico
Evaluación integral del consumo, la patología dual y la salud física.
Plan de tratamiento personalizado
Psicoterapia y, si procede, tratamiento de los síntomas y de la patología dual, ambulatorio o con ingreso según tu caso.
Acompañamiento y prevención de recaídas
Aprender a manejar el craving y las situaciones de riesgo, con seguimiento a largo plazo. Una recaída no es el final: forma parte del proceso.
Entender la adicción a la mefedrona
La mefedrona (4-metilmetcatinona) es una catinona sintética, una de las llamadas nuevas sustancias psicoactivas (NPS). Actúa como estimulante —parecido a las anfetaminas— pero también tiene un componente parecido al MDMA, y eso explica parte de sus riesgos. Suele consumirse en contextos de ocio y, en algunos casos, en contexto sexual (chemsex). Es una sustancia emergente y comprenderla es el primer paso para tratarla.
Qué se puede notar (y por qué no sale en los análisis) +
- Euforia y aumento de energía, sociabilidad y desinhibición.
- Taquicardia y palpitaciones, tensión alta.
- Bruxismo (apretar la mandíbula) y pupilas dilatadas.
- Ansiedad, suspicacia o ideas paranoides; en consumos intensos, agitación o psicosis.
- Insomnio y, después, un «bajón» con cansancio, ánimo bajo y craving intenso.
- Patrón de reconsumo compulsivo (ir repitiendo dosis) que aumenta el riesgo.
Un dato importante: las catinonas como la mefedrona no suelen aparecer en los análisis de orina convencionales (los tests rápidos de «anfetaminas» con frecuencia dan negativo aunque haya consumo reciente). Confirmarla requiere pruebas de laboratorio específicas. Por eso el diagnóstico se basa sobre todo en la historia clínica, no en un test. El perfil descrito es orientativo; cada persona es distinta.
Patología dual +
- Cuadros de depresión y anhedonia, sobre todo en la fase de «bajón».
- Ansiedad e insomnio.
- Psicosis inducida: suele ser transitoria y mejorar con la abstinencia, pero en personas vulnerables puede desenmascarar o precipitar un trastorno persistente.
- Descompensación de un trastorno bipolar previo.
- TDAH no diagnosticado, frecuente y relevante con los estimulantes.
- Policonsumo y otras adicciones.
Tratamos a la vez la adicción y lo que hay debajo, porque abordar solo una parte no funciona.
Complicaciones para la salud +
- Cardiovasculares: taquicardia, palpitaciones, hipertensión, dolor torácico.
- Por sobreestimulación: golpe de calor (hipertermia), sudoración profusa, deshidratación, espasmos musculares.
- Hiponatremia (sodio bajo) por beber mucha agua, que puede ser grave.
- Neuropsiquiátricas: ansiedad, agitación, ideas paranoides, psicosis.
- Bruxismo, cefalea intensa, visión borrosa, tolerancia.
En algunos casos el consumo se produce en contexto sexual (chemsex). Si es tu situación, lo abordamos sin prejuicios e incluyendo la salud sexual. Y si en algún momento hay consumo inyectado, conviene tener en cuenta el riesgo de infecciones (VIH, hepatitis) y de sobredosis: podemos orientarte también en esto. La valoración médica inicial permite detectar y tratar a tiempo lo que haga falta.
El tratamiento para dejar la mefedrona +
- Etapa inicial. Una primera entrevista (telefónica o presencial) y una valoración en el centro —con la familia si se desea— para conocer el patrón de consumo, la motivación para el cambio, la historia personal y las necesidades de cada caso.
- Etapa específica. Diseñamos un Plan de Tratamiento Individualizado (PTI) en el que eres protagonista activo de tu recuperación, con objetivos ajustados a tu situación (reducción del consumo, deshabituación o abstinencia).
Es nuestro modelo propio de trabajo integrado, el Modelo Unificado Transdiagnóstico (MUT): no inventa atajos, integra los tratamientos con mayor respaldo científico —terapia cognitivo-conductual, entrevista motivacional y prevención de recaídas— y atiende también la ansiedad, la depresión o el insomnio que suelen acompañar al consumo (patología dual).
A diferencia de los opioides, la mefedrona no tiene antídoto ni tratamiento sustitutivo: no existe un fármaco específico «para dejarla». La retirada es sobre todo psicológica —craving, fatiga, sueño excesivo, ánimo bajo y falta de concentración—, síntomas que mejoran con el tiempo y el acompañamiento profesional. Cuando hace falta, se tratan farmacológicamente los síntomas y la patología dual, siempre valorados y pautados por un médico. El tratamiento puede ser ambulatorio —compatible con tu vida diaria— o con ingreso si tu caso lo aconseja. Siempre lo decidimos contigo.
Este tratamiento forma parte de nuestra unidad de tratamiento de adicciones con sustancias en Madrid, donde también abordamos la cocaína, las drogas sintéticas y el alcohol. Puedes conocer nuestro centro de adicciones en Madrid, el centro de desintoxicación y el tratamiento ambulatorio.
Ante señales de toxicidad por estimulante —dolor u opresión en el pecho, palpitaciones fuertes o desmayo; fiebre alta con piel muy caliente, rigidez o sacudidas musculares y confusión (golpe de calor); convulsiones; agitación extrema o psicosis; o dolor de cabeza brusco con dificultad para hablar— es una urgencia médica: llama al 112. El riesgo aumenta si se mezcla con alcohol, GHB u otros depresores. Si aparecen ideas de hacerte daño, llama al 024. Esta información es orientativa y no sustituye una valoración profesional individual.

Una clínica médica, cercana y confidencial
Psicólogos sanitarios y psiquiatras colegiados que tratan la adicción y la patología dual con rigor clínico y trato humano, aquí en Madrid. Un equipo con experiencia en el tratamiento de las nuevas sustancias psicoactivas y los estimulantes.
Atención individualizada y confidencial
Atención personalizada y protegida por el secreto profesional. Tú decides con quién compartirlo.
Ambulatorio o con ingreso
Un tratamiento integral que se adapta a tu vida. La mayoría de los tratamientos son ambulatorios.
Equipo cercano y capacitado
Fomentamos el trabajo terapéutico desde el primer momento, con un equipo profesional cercano y altamente capacitado.
Tratamientos accesibles
Tratamientos accesibles y personalizados, pensados para adaptarse a cada persona y a su situación.
Damos el paso contigo
Queremos escucharte y ayudarte a resolver tus problemas. Una recaída no es el final: forma parte del proceso y sabemos acompañarla.

Un espacio tranquilo y discreto en el centro de Madrid.
Dejar la mefedrona es posible. No tienes que hacerlo solo: damos el primer paso contigo, a tu ritmo y de forma confidencial.
Preguntas frecuentes
¿Voy a tener que ingresar? +
¿Se enterará mi familia o mi trabajo? +
Consumo en contexto sexual (chemsex), ¿lo tratáis? +
¿De verdad se puede dejar la mefedrona? +
¿Cuánto dura el tratamiento? +
¿Qué pasa en la primera cita? +
Da el primer paso hoy
Una llamada confidencial es suficiente para empezar. Estamos aquí para ayudarte a ti o a tu familiar.
