Nuestro método · Madrid

El Modelo Unificado Transdiagnóstico (MUT)

Un marco integral, personalizado y basado en la evidencia para tratar la adicción y lo que la acompaña, a tu ritmo y con supervisión clínica real.

Profesionales sanitarios colegiados. Nuestra prioridad es tu recuperación, no tu permanencia en tratamiento.

Psicóloga clínica de UniAdic en su consulta de Madrid, donde se aplica el Modelo Unificado Transdiagnóstico (MUT)
Marco basado en la evidencia alineado con los principios del NIDA
Bio-psico-social cuerpo, mente y entorno
Individualizado un plan (PTI) para cada persona
Principalmente ambulatorio según valoración clínica

La adicción es una enfermedad del cerebro —crónica y tratable—, no una falta de voluntad. Por eso no tratamos solo la conducta: tratamos a la persona, su raíz y lo que la acompaña.

Lo propio del MUT no es una técnica secreta, sino la forma de integrar y personalizar tratamientos con respaldo científico.

El modelo

Qué es el MUT

El Modelo Unificado Transdiagnóstico (MUT) es el marco de trabajo con el que tratamos las adicciones en UniAdic. No es una técnica secreta ni una promesa de resultados rápidos: es una forma rigurosa de integrar y personalizar tratamientos que cuentan con respaldo científico, dentro de un proceso coherente y con seguimiento clínico real.

Partimos de lo que la investigación actual sostiene: la adicción es una enfermedad del cerebro —afecta al sistema de recompensa y al control de los impulsos—, no un problema de voluntad ni una cuestión «meramente individual». Eso no significa que no se pueda cambiar: con el tratamiento y tu implicación, el cerebro vuelve a reequilibrarse. Por eso la abordamos desde un enfoque bio-psico-social y en línea con las recomendaciones del NIDA.

Por qué «transdiagnóstico» +
Miramos más allá de la sustancia o la conducta concreta (cocaína, alcohol, juego…). Las distintas adicciones comparten procesos de fondo —pérdida de control, craving (ganas intensas), desregulación emocional, evitación del malestar y una alta presencia de ansiedad, depresión u otros trastornos asociados (patología dual)—. Tratar esa raíz común, y no solo el síntoma visible, hace el trabajo más sólido.
Por qué «unificado» +
Como esos mecanismos de fondo se parecen, trabajamos dentro de un mismo marco terapéutico que se adapta a cada persona, en lugar de encadenar protocolos inconexos según la etiqueta diagnóstica. Una sola lógica, ajustada a ti y a tu momento. Sobre ese marco, cada caso se concreta en un Plan de Tratamiento Individualizado (PTI).

El proceso

Las fases del tratamiento

Organizamos el proceso en fases adaptadas al ritmo y las necesidades de cada persona. La lógica de fondo es la misma en todas las adicciones: solo cambia el punto de partida.

Con sustancia se empieza por la desintoxicación; sin sustancia (juego, compras, pantallas…), donde no hay nada que eliminar del organismo, se empieza por la estabilización y el control de la conducta. De ahí en adelante, el camino es el mismo. La modalidad —ambulatoria u hospitalaria— se decide tras la valoración médica inicial, según la sustancia, el patrón de consumo y el estado de salud.

01

Punto de partida

Con sustancia — desintoxicación supervisada: ayudamos a eliminar la sustancia del organismo de forma segura y a atravesar el síndrome de abstinencia con el mayor confort posible, siempre con valoración médica previa y seguimiento clínico; no la atraviesas en solitario. Cuando la retirada puede entrañar riesgo (por ejemplo, en alcohol o benzodiacepinas), se valora individualmente el dispositivo más seguro y, si está indicado, se coordina la derivación al recurso adecuado; el apoyo farmacológico lo pauta y supervisa un médico.
Sin sustancia — evaluación y estabilización: interrumpir o controlar la conducta, reducir la exposición y el acceso (control de estímulos, autoexclusiones, límites, apoyo del entorno) y evaluar riesgos.

02

Deshabituación y reaprendizaje

Dar tiempo a que el sistema de recompensa se recupere, modificar hábitos, manejar el craving y aprender nuevas formas de regulación emocional. Aquí se aborda también la patología dual (la ansiedad o la depresión que acompañan a la adicción) cuando existe. Es la etapa más compleja y decisiva, y también donde más se avanza cuando se cuenta con acompañamiento.

03

Prevención de recaídas y consolidación

Consolidar los cambios, identificar señales de alarma y situaciones de riesgo, y reconstruir un proyecto de vida estable. Una recaída no es un fracaso ni vuelve a empezar de cero: es una situación que sabemos acompañar y de la que se aprende para seguir avanzando con más recursos.

La base

Tratamientos que lo sostienen

Dentro del MUT integramos intervenciones con respaldo científico, coordinadas en un mismo plan y adaptadas a cada persona.

01

Enfoque bio-psico-social

La adicción tiene componentes biológicos, psicológicos y sociales, y se trata en los tres planos a la vez.

02

Terapia cognitivo-conductual (TCC)

Identifica y modifica pensamientos, emociones y conductas que mantienen el problema; entrena habilidades de afrontamiento.

03

Entrevista motivacional y estadios de cambio

Ajustan la intervención a tu momento vital, reforzando tu compromiso con la recuperación: no es lo mismo empezar cuando aún dudas que cuando ya has decidido cambiar.

04

Prevención de recaídas

Anticipa situaciones de riesgo y señales de alarma, y entrena respuestas para sostener el cambio en el tiempo.

05

Abordaje de la patología dual

Trata a la vez la adicción y los trastornos que suelen acompañarla —ansiedad, depresión, trauma, entre otros—, porque una parte sostiene a la otra.

06

Psicofarmacología cuando la pauta el médico

Apoyo farmacológico individualizado, indicado y supervisado por un facultativo, integrado con la psicoterapia y nunca en su lugar.

Consulta de la clínica UniAdic en Chamberí, Madrid, donde se aplica el MUT

Un espacio clínico, tranquilo y discreto en Chamberí, Madrid.

Tu plan

Cómo lo personalizamos

Cada persona recibe un Plan de Tratamiento Individualizado (PTI), en el que es protagonista activa de su recuperación, con objetivos ajustados a su situación —desde la reducción del consumo o de la conducta hasta la deshabituación o la abstinencia—.

Adecuamos la intervención a tu momento motivacional (el modelo de los estadios de cambio de Prochaska y DiClemente), porque no es lo mismo empezar cuando alguien aún duda que cuando ya ha decidido cambiar. Y si ya lo has intentado antes —solo o en otro recurso—, eso no juega en tu contra: es información valiosa sobre lo que necesitas, y forma parte del punto de partida. La mayoría de los tratamientos son ambulatorios y de psicoterapia individual.

Qué NO es el MUT. Su valor está en integrar y personalizar tratamientos ya validados, no en una técnica secreta.
No prometemos curas ni plazos garantizados, ni ofrecemos cifras de éxito: cada proceso es distinto.
Prioridad clara: tu recuperación, no tu permanencia en tratamiento.
— Trabajamos con profesionales sanitarios colegiados, desde el respeto y la transparencia.
— Si existe riesgo inmediato para tu vida, llama al 112; ante ideas de hacerte daño, al 024.

Si llamas por otra persona

¿Escribes por alguien a quien quieres?

No hace falta que la persona esté decidida —ni siquiera que sepa que llamas— para empezar. En una primera conversación confidencial te orientamos sobre cómo acompañarla sin desgastarte y cómo dar los primeros pasos. Cuidar a quien cuida también forma parte del tratamiento.

Empieza por una llamada

Una primera conversación confidencial es suficiente para orientarte y explicarte cómo sería tu plan. Sin compromiso de continuar, sin ningún tipo de prejuicio y a tu ritmo: solo escuchamos tu situación y te decimos con honestidad cómo podemos ayudarte, a ti o a tu familiar.