El Modelo Unificado Transdiagnóstico (MUT)
Un tratamiento basado en la evidencia y ajustado a tu caso, no un protocolo de talla única, para trabajar la adicción y lo que suele venir con ella, a tu ritmo y con supervisión clínica continuada.
Profesionales sanitarios colegiados. Nuestra prioridad es tu recuperación, no tu permanencia en tratamiento.

La adicción es un trastorno crónico y tratable que afecta al funcionamiento del cerebro, no una falta de voluntad. Con frecuencia aparece junto a otras dificultades: ansiedad, un duelo, años sin poder parar. Eso también lo tratamos.
Lo propio del MUT es la forma de integrar y personalizar tratamientos con respaldo científico.
Qué es el MUT
El Modelo Unificado Transdiagnóstico (MUT) es el marco de trabajo con el que tratamos las adicciones en UniAdic. Consiste en integrar y personalizar de forma rigurosa tratamientos que cuentan con respaldo científico, dentro de un proceso coherente y con seguimiento clínico continuado.
Partimos de lo que la investigación actual sostiene: la adicción es un trastorno que afecta al funcionamiento del cerebro —en particular al sistema de recompensa y al control de los impulsos—, no un problema de voluntad ni una cuestión «meramente individual». Eso no significa que no se pueda cambiar: la investigación describe que, con tratamiento e implicación, ese funcionamiento puede ir recuperándose, aunque el ritmo varía en cada persona. Por eso la abordamos desde un enfoque bio-psico-social y en línea con las recomendaciones del NIDA.
Por qué «transdiagnóstico» +
Por qué «unificado» +
Las fases del tratamiento
Organizamos el proceso en fases adaptadas al ritmo y las necesidades de cada persona. La lógica de fondo es la misma en todas las adicciones: solo cambia el punto de partida.
Con sustancia se empieza por la desintoxicación; sin sustancia (juego, compras, pantallas…), donde no hay nada que eliminar del organismo, se empieza por la estabilización y el control de la conducta. De ahí en adelante, el camino es el mismo. La modalidad se decide tras la valoración médica inicial, según la sustancia, el patrón de consumo y el estado de salud: el tratamiento es ambulatorio en la mayoría de los casos y, cuando se valora necesario un ingreso, se coordina la derivación al recurso adecuado.
Punto de partida
Con sustancia — desintoxicación supervisada: acompañamos la eliminación de la sustancia del organismo en las condiciones de seguridad que cada caso requiere, siempre con valoración médica previa y seguimiento clínico. Durante la fase de abstinencia se procura el mayor confort posible y no la atraviesas en solitario. Cuando la retirada puede entrañar riesgo (por ejemplo, en alcohol o benzodiacepinas), se valora individualmente el dispositivo más seguro y, si está indicado, se coordina la derivación al recurso adecuado; el apoyo farmacológico lo pauta y supervisa un médico.
Sin sustancia — evaluación y estabilización: interrumpir o controlar la conducta, reducir la exposición y el acceso (control de estímulos, autoexclusiones, límites, apoyo del entorno) y evaluar riesgos.
Deshabituación y reaprendizaje
Dar tiempo a que el sistema de recompensa se vaya recuperando, modificar hábitos, afrontar el craving y aprender nuevas formas de regulación emocional. Aquí se aborda también la patología dual (la ansiedad o la depresión que acompañan a la adicción) cuando existe. Suele ser la etapa más larga y exigente, y el acompañamiento clínico continuado ayuda a sostenerla.
Prevención de recaídas y consolidación
Consolidar los cambios, identificar señales de alarma y situaciones de riesgo, y reconstruir un proyecto de vida estable. Una recaída no es un fracaso ni vuelve a empezar de cero: es una situación que sabemos acompañar y de la que se aprende para seguir avanzando con más recursos.
Tratamientos que lo sostienen
Dentro del Modelo Unificado Transdiagnóstico (MUT) integramos intervenciones con respaldo científico, coordinadas en un mismo plan y adaptadas a cada persona.
Enfoque bio-psico-social
La adicción tiene componentes biológicos, psicológicos y sociales, y se trata en los tres planos a la vez.
Terapia cognitivo-conductual (TCC)
Identifica y modifica pensamientos, emociones y conductas que mantienen el problema; entrena habilidades de afrontamiento.
Entrevista motivacional y estadios de cambio
Ajustan la intervención a tu momento vital y refuerzan tu implicación en el proceso de cambio.
Prevención de recaídas
Anticipa situaciones de riesgo y señales de alarma, y entrena respuestas para sostener el cambio en el tiempo.
Abordaje de la patología dual
Trata a la vez la adicción y los trastornos que suelen acompañarla —ansiedad, depresión, trauma, entre otros—, porque una parte sostiene a la otra.
Psicofarmacología cuando la pauta el médico
Apoyo farmacológico individualizado, indicado y supervisado por un facultativo, integrado con la psicoterapia y nunca en su lugar.

Un espacio clínico, tranquilo y discreto en Chamberí, Madrid.
Cómo lo personalizamos
Cada persona recibe un Plan de Tratamiento Individualizado (PTI), en el que es protagonista activa de su recuperación, con objetivos ajustados a su situación —desde la reducción del consumo o de la conducta hasta la deshabituación o la abstinencia—.
Adecuamos la intervención a tu momento motivacional (el modelo de los estadios de cambio de Prochaska y DiClemente), porque no es lo mismo empezar cuando alguien aún duda que cuando ya ha decidido cambiar. Y si ya lo has intentado antes —solo o en otro recurso—, eso no juega en tu contra: es información valiosa sobre lo que necesitas, y forma parte del punto de partida. La mayoría de los tratamientos son ambulatorios y de psicoterapia individual.
En qué consiste el Modelo Unificado Transdiagnóstico (MUT). Su valor está en integrar y personalizar tratamientos ya validados dentro de un mismo plan.
— Cada proceso es distinto: no ofrecemos plazos cerrados; el ritmo lo marca la evolución de cada persona.
— Prioridad clara: tu recuperación, no tu permanencia en tratamiento.
— Trabajamos con profesionales sanitarios colegiados, desde el respeto y la transparencia.
¿Prefieres que te llamemos?
Déjanos tu nombre y teléfono. Te llamamos para orientarte, de forma confidencial.
¿Escribes por alguien a quien quieres?
No hace falta que la persona esté decidida —ni siquiera que sepa que llamas— para empezar. En una primera conversación confidencial te orientamos sobre cómo acompañarla sin desgastarte y cómo dar los primeros pasos. Cuidar a quien cuida también forma parte del tratamiento.
Empieza por una llamada
Una primera conversación confidencial es suficiente para orientarte y explicarte cómo sería tu plan. Sin compromiso de continuar, sin ningún tipo de prejuicio y a tu ritmo: solo escuchamos tu situación y te decimos con honestidad cómo podemos ayudarte, a ti o a tu familiar.
