El cannabis es la sustancia sobre la que más dudan las familias, porque conviven dos mensajes
contradictorios: el de casa, que lo ve como un problema, y el del entorno del hijo, que lo trata como
algo inofensivo y cotidiano. Esa distancia hace que la conversación se atasque antes de empezar.

Qué cambia cuando el consumo es diario

Lo relevante no es que haya fumado, sino el patrón. Un consumo diario y sostenido, sobre todo si
empezó en la adolescencia, se asocia con efectos que las familias describen antes de poder nombrarlos:

  • Memoria y atención. Cuesta retener lo estudiado, se pierden hilos en una
    conversación, baja el rendimiento académico o laboral sin que haya otra explicación.
  • Motivación. El desinterés progresivo por lo que antes le importaba es uno de los
    motivos de consulta más frecuentes, y suele atribuirse al carácter o a la edad.
  • Estado de ánimo y ansiedad. Irritabilidad, apatía, episodios de ansiedad. En
    algunos casos el consumo empezó precisamente para calmar un malestar previo, y entonces el orden de
    los problemas importa.
  • Sueño. Muchas personas lo usan para dormir y, al intentar parar, el insomnio es
    lo primero que aparece; eso hace difícil mantener la decisión sin ayuda.
  • Riesgo psicótico. En personas vulnerables, y más con cannabis de alta
    concentración, el consumo mantenido se asocia a un aumento del riesgo de cuadros psicóticos. Si
    aparecen ideas de persecución o desconfianza extraña, conviene consultarlo pronto
    (patología dual).

Señales de que conviene consultar

No hace falta esperar a que haya un problema grave. Son motivo razonable de consulta:

  • Fuma todos los días, o varias veces al día, desde hace meses.
  • Fuma por la mañana o antes de ir a clase o al trabajo.
  • Ha intentado parar y no ha podido, o lo ha dejado unos días y ha vuelto.
  • Ha habido consecuencias: suspensos, un expediente, una pérdida de empleo, una
    sanción de tráfico, deudas.
  • Se ha estrechado su vida: las amistades, los planes y el dinero giran alrededor
    del consumo.
  • Aparecen síntomas al dejarlo: insomnio, irritabilidad, falta de apetito,
    inquietud.

Cómo plantearlo en casa

Dos cosas suelen marcar la diferencia:

No discutir si el cannabis es malo o no. Esa discusión no se gana y además no es
la relevante. La relevante es qué le está pasando a él: si duerme, si aprueba, si llega a final de
mes, si está de buen ánimo. Hablar de sus consecuencias y no de la sustancia cambia el tono de la
conversación por completo.

Describir hechos, no etiquetas. «Has suspendido tres y llevas dos meses sin
quedar con tus amigos de siempre» sostiene una conversación. «Eres un vago» la termina.

Y conviene no plantearlo mientras está fumado: no se recuerda igual.

Si es menor de edad

En menores el trabajo se plantea con los progenitores o tutores desde el principio, y la familia
forma parte del tratamiento, no es un acompañante. Tenemos un
programa de tratamiento de adicciones para adolescentes en Madrid, pensado para
que sea compatible con el curso escolar.

Si se niega a venir

Es lo habitual, y la familia puede empezar sola. En
cómo ayudar a un familiar con una adicción explicamos por dónde: cambiar cómo se
habla del problema en casa, dejar de amortiguar las consecuencias y tener preparada una propuesta
concreta para el momento en que aparezca una ventana.

Cómo os podemos acompañar en UniAdic

En UniAdic el familiar tiene su propio espacio. La consulta de orientación a
familiares
se realiza en el centro o por videollamada, dura 50 minutos y tiene un coste de
85 € por sesión. No es necesario que la persona que consume lo sepa ni que esté de
acuerdo: con lo que contéis vosotros ya se puede orientar.

Si más adelante la persona da el paso, su primera valoración no tiene coste y dura
50 minutos. A partir de ahí, las sesiones de psicoterapia individual van desde 85 € y el plan se
detalla en la propia valoración, antes de empezar. La frecuencia la define el profesional sanitario
que la atienda. Cada proceso es distinto y no trabajamos con plazos cerrados.

Trabajamos siguiendo el Modelo Unificado Transdiagnóstico (MUT): entendemos la
adicción como un problema de salud que afecta a la persona entera y a quienes la rodean. Por eso el
trabajo con la familia no es un añadido, es parte del tratamiento.

Puedes leer la guía completa en cómo ayudar a un familiar con una adicción, o
llamarnos al 919 931 645 (lunes a viernes de 10:00 a 22:00 y sábados de 10:00 a
15:00). Estamos en Santa Engracia 141, Chamberí (metro Cuatro Caminos, Canal o Ríos Rosas). La
atención es confidencial.

Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional.

Y si quieres ver en qué consiste el tratamiento, aquí explicamos el
tratamiento de la adicción al cannabis.

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Escrito por Alfonso Royo Argandoña
Psicólogo General Sanitario (Col. M-38314). Especialista en evaluación y tratamiento de adicciones y patología dual en UniAdic (Madrid). Conoce al equipo →